Un tipo con una verga enorme me reta a aguantar su polla
Acepté el reto sin pensarlo dos veces, sabiendo que esa polla gruesa iba a ser mi castigo y mi placer. Me arrodillé frente a él, agarrando su verga con ambas manos, sintiendo cómo latía contra mis dedos antes de meterla entera en mi boca. La chupé con fuerza, ahogándome un poco con cada embestida, pero no me quejé, solo gemí más fuerte mientras él me agarraba del pelo. Cuando no pudo más, me tiró sobre la cama y me abrió las piernas de un tirón, clavándome su verga hasta que sentí que me partía en dos. Cada empujón era más brutal que el anterior, y yo solo podía gritar su nombre mientras me llenaba sin piedad. Le dije que no aguantaría, pero él solo se rio y me dio más duro, retándome a que le pidiera que parara. Al final, me corrí tan fuerte que vi estrellas, y él se vino dentro de mí con un gruñido satisfecho. Cuando terminó, solo me dijo: '¿Ves? Sabía que no durarías tanto.'