Juego porno comentado con misterdoktor en acción
La pantalla del ordenador brillaba en la penumbra, el sonido de los teclados apenas audible mientras la tensión crecía. Yo sabía que en cualquier momento alguien podía entrar, pero eso solo hacía que mi polla se pusiera más dura. Misterdoktor, ese cabrón, no perdía detalle mientras comentaba cada movimiento de la chica en el juego porno, sus gemidos ahogados resonando en los auriculares. La muy zorra se retorcía en la pantalla, su coño mojado brillando bajo la luz del monitor, y yo no podía evitar imaginármela de rodillas, chupándome la verga con esa misma mirada de puta. Cada clic del ratón era un riesgo, pero eso solo añadía más morbo a la escena. En más de 12 minutos de juego, la cosa se puso tan caliente que tuve que bajarme los pantalones y agarrarme la polla, frotándome al ritmo de sus gemidos. Misterdoktor no paraba de soltar comentarios sucios, describiendo cómo le gustaría empotrarla contra la pared mientras yo me imaginaba corriéndome en su cara. La pantalla se llenó de imágenes cada vez más explícitas, y yo ya no podía aguantar más, así que me corrí como un animal, con la polla palpitando y el semen chorreando por mis dedos. Pero esto no ha terminado, la próxima vez será en vivo y sin censura.