Ninja sexy cabalgando me sorprendió con su técnica
El disfraz de Kunoichi me tenía fascinado desde que la vi entrar al cuarto, pero no esperaba que esa ninja sexy cabalgando me dejara sin aliento. La tela ajustada de su traje apenas cubría su culo firme, y cuando se sentó sobre mi polla, sentí cómo su coño mojado se ajustaba perfectamente. Gemía con cada movimiento, sus pechos rebotando mientras se movía con una precisión que solo una guerrera podría tener. Descubrí que bajo esa máscara había una puta salvaje, porque empezó a chuparme los dedos después de correrse, como si no pudiera saciarse. La levanté y la empotré contra la pared, su coño apretado tragándose mi verga entera de golpe. Sus gritos se mezclaban con los golpes de sus caderas contra las mías, y cuando sentí que iba a correrme, me enterré hasta el cuello del útero. La ninja sexy cabalgando se convirtió en una diosa del placer, y no pude evitar vaciarme dentro de ella mientras sus piernas temblaban.