Esposa asiática embarazada se deja follar en el baño
El vapor caliente del baño me rozaba la piel hinchada mientras yo me tocaba el coño goteante pensando en lo que provocaría. Llevé todo el día enviando fotos de mi vientre de nueve meses y mi culo apretado para que él no pudiera concentrarse. Cuando por fin entró al baño me arrodillé y empecé a chupar su polla gruesa con lengua lenta y húmeda hasta sentirla palpitar contra mi garganta. Me puse de espaldas contra el lavabo y abrí las piernas para que metiera los dedos en mi coño resbaloso y me hiciera chorrear a chorros sobre el suelo. Él me dio la vuelta y me empotró de una estocada en el culo embarazado mientras yo gemía sin control y apretaba las paredes alrededor de su verga. Cambiamos a misionero sobre la alfombra mojada y cada embestida profunda hacía que mi coño expulsara más líquido mientras mis tetas rebotaban con el vientre enorme entre nosotros. En más de 30 minutos de escena me corrí tres veces seguidas sintiendo cómo el orgasmo me recorría desde el útero hinchado hasta las puntas de los pies. El olor a sexo y jabón llenaba el aire cuando él se vació dentro de mi culo abierto. La próxima vez voy a provocarlo aún más fuerte hasta que no aguante ni un segundo más.