Anal apocalíptico con negro antes del fin del mundo
¿Te imaginas cómo sería tu último polvo antes de que todo termine? Yo lo sé, porque me lo monté con Markus Dupree, ese negro con una verga que parece un tronco. Sabía que estaba mal, que debería estar rezando o algo, pero en vez de eso estaba ahí, de rodillas, con el culo en el aire, pidiéndole que me lo metiera entero. Él no se hizo de rogar, claro. Me agarró por las caderas y me empotró de una sola estocada, tan hondo que sentí cómo me abría por dentro. Grité, pero no de dolor, sino de ese placer prohibido que te quema las entrañas. Cada vez que me sacaba la polla, el aire frío me hacía temblar, y cuando volvía a entrar, era como si me partiera en dos. Me corrí tres veces antes de que él soltara su lechada dentro de mí, caliente y espesa, llenándome hasta rebosar. ¿Y sabes lo mejor? Que mientras me lo hacía, solo podía pensar en lo jodidamente bueno que se sentía, aunque supiera que era el último pecado que iba a cometer. Cuando terminó, me miró con esa sonrisa de '¿otra vez?' y yo, sin aliento, solo pude decirle: 'Cabrón, si el mundo no se acaba mañana, te juro que vuelvo por más.'