Pidiendo helado a vecina y acabo follando a estefani
Llamando a la puerta de mi vecina con la excusa del helado, nunca imaginé que Estefani me abriría en tanga, sus pechos casi al descubierto. Al ver mi polla dura bajo el pantalón, sus ojos brillaron con curiosidad y me invitó a pasar. '¿Quieres algo más dulce que el helado?', susurró mientras se agachaba frente a mí, sus labios rozando mi cremallera. No pude evitar gemir cuando su boca cálida envolvió mi verga, chupando con una habilidad que me dejó sin aliento. Pero lo que realmente me sorprendió fue cuando me empujó al sofá y se sentó sobre mí, su coño mojado tragándose mi polla entera de golpe. 'Nunca pensé que mi vecina fuera tan puta', gruñí mientras sus caderas se movían sin parar, sus gemidos llenando la habitación. Al correrme dentro de ella, Estefani se mordió el labio y me miró con una sonrisa pícara, como si esto fuera solo el comienzo. Crisanto, que estaba en la cocina, casi se atraganta al vernos, dejando caer su vaso de helado al suelo.