Striptease lento excitante con Alexander Audran
Aquella noche en el salón, decidí retarlo con un striptease lento excitante que lo volviera loco. Cada movimiento de mis caderas, cada caricia en mis tetas grandes, era para provocarlo. Alexander Audran no podía apartar la vista mientras me despojaba de la ropa, dejando al descubierto mi coño mojado y listo para él. Me acerqué y le susurré al oído que no duraría ni cinco minutos, pero él, con esa polla gruesa y dura, aceptó el reto. En más de 13 minutos de escena, me empotró contra la pared, hundiéndose en mí con fuerza, mientras yo gemía y le arañaba la espalda. Cada embestida me hacía gritar, sintiendo cómo me llenaba hasta el fondo, pero no me rendí. Al final, cuando ya no pudo aguantar más, me corrió en primer plano, cubriéndome el vientre con su semen espeso. Él se quedó sin aliento, mirándome con una sonrisa de satisfacción, sabiendo que había ganado el juego.