Novinho cabello rosa responde a comentarios calientes
Pinky no podía creer los mensajes que le llegaban, todos queriendo ver cómo ese novinho de cabello rosa se retorcía de placer. Te lo encuentras en la sala, con esa melena de algodón de azúcar, y sabes que no hay tiempo que perder. Le agarras de la nuca y le metes la polla hasta el fondo de la garganta, sintiendo cómo se ahoga un poco pero sigue tragando. Los gemidos se le escapan entre los labios, y tú solo puedes reírte mientras le das más duro, sabiendo que alguien podría entrar en cualquier momento. La habitación huele a sudor y a sexo rápido, y Pinky se agarra a tus muslos, con los ojos llorosos pero sin soltar ni un segundo. En más de 11 minutos de escena, le das vuelta y le abres el culo con los dedos, mojándolo bien antes de empalarlo sin piedad. Se muerde el labio para no gritar, pero el sonido de la carne chocando es demasiado fuerte. Cuando por fin te corres dentro de él, Pinky te mira con esa sonrisa traviesa y susurra: '¿Y ahora quién va a limpiar este desastre?'