Padre folla hijastra y le da su salchicha de desayuno
Una mañana cualquiera en la cocina, tu hijastra se acerca con esa mirada traviesa mientras ajustas el cinturón. 'Quiero mi salchicha de desayuno, papi', susurra Harlow West mientras se arrodilla frente a ti. No puedes resistirte cuando sus labios se cierran alrededor de tu polla, chupando con esa técnica que solo una hijastra rebelde domina. La agarras del pelo y le ordenas que se trague cada centímetro, sintiendo cómo su garganta se contrae alrededor de tu verga. 'Así me gusta, puta', gruñes mientras la obligas a mirarte a los ojos, sus lágrimas mezclándose con la saliva que chorrea por su barbilla. Cuando la levantas sobre la mesa, su coño está tan mojado que casi se escapa el sonido al hundirte en ella. La empotras contra el mármol frío, sus uñas arañando tu espalda mientras gime '¡más fuerte, papi!'. Cada embestida hace que sus tetas reboten, y tú la sujetas por la cintura para clavarte hasta el fondo, sintiendo cómo su cuerpo se estremece al borde del orgasmo. 'No te corras todavía, zorra', le adviertes antes de sacarla de golpe y volver a hundirte en su garganta, ahogándola con tu polla hasta que sus ojos se ponen en blanco. Cuando por fin la dejas correrse, es con tu verga enterrada en su culo, sus gritos ahogados por el placer mientras llenas sus entrañas de leche espesa.