Video verificación caliente con una puta provocadora
La habitación olía a perfume barato y sudor, las luces tenues apenas iluminaban el sofá donde me acomodé con las piernas bien abiertas. Sabía que este video verificación caliente sería diferente desde que él entró con esa sonrisa de saberse dueño de la situación. Me tocaba con los dedos apenas rozando mi coño mojado, pero sin darme lo que tanto ansiaba. Cada vez que me mandaba un audio o una foto durante la semana, me decía que pronto me lo iba a meter entero, pero siempre me dejaba con las ganas. Esa noche, cuando por fin me agarró del pelo y me empujó contra su polla dura, sentí cómo mi cuerpo temblaba de rabia y deseo. Me empotró contra la pared mientras me chupaba los pezones como si quisiera arrancármelos, y yo solo podía gemir pidiendo más. Cada embestida me hacía olvidar lo cabrona que había sido su provocación, hasta que al final me corrí tan fuerte que mis piernas casi no me sostuvieron. Cuando terminó, su leche me resbaló por el muslo y quedó una mancha brillante en el suelo.