Isabella se masturba desnuda en la ducha caliente
La putita Isabella lleva días poniendo a prueba su autocontrol cada vez que se mete bajo el agua caliente de la ducha, frotándose el coño depilado con los dedos mientras imagina que su ex novio la va a empotrar contra los azulejos blancos. El vapor nubla el espejo y el jabón resbala entre sus tetas redondas mientras se corre imaginando que le clava la polla hasta el fondo, apretando los muslos contra el plato de la ducha para ahogar los gemidos que le salen del pecho. De pronto, el agua se corta y el silencio la obliga a abrir los ojos, descubriendo que no está sola: su hermano mayor está parado en el marco de la puerta, con la polla dura como un mástil apuntando directo a su conchita mojada y brillante. Isabella no aparta la mirada, se lame los labios mientras se abre de piernas y le hace señas con un dedo para que se acerque, sintiendo cómo el calor le sube desde el culo hasta las mejillas mientras él se quita la toalla y deja al descubierto ese pedazo de carne que ella anhelaba chupar desde hacía meses. La primera embestida la pilla por sorpresa, clavándosela hasta la garganta mientras ella arquea la espalda y le araña la espalda con las uñas, el agua fría que cae sobre sus cuerpos mezclándose con los jugos que le resbalan entre las nalgas. Isabella grita con la boca llena, sintiendo cómo la polla le golpea el útero mientras el hermano la levanta en el aire y la empala contra la pared, sus tetas rebotando con cada embestida sin compasión. Los gemidos se vuelven agudos, casi animales, cuando él le agarra el pelo y le obliga a mirarlo a los ojos mientras le suelta la leche dentro con un gruñido ronco, inundándole el coño de esperma espeso mientras ella se corre otra vez, temblando como una hoja entre sus brazos. El agua sigue cayendo sobre sus cuerpos pegajosos, mezclando el sudor con el semen que gotea por el interior de sus muslos mientras Isabella se deja caer al suelo, exhausta pero con una sonrisa pícara, dispuesta a repetir la faena en cuanto la polla de él vuelva a ponerse dura.