Eren deja a Lucy sin aliento con su polla gigante
Eren no podía resistirse a los gemidos de Lucy cuando ella se arrodilló frente a él, mordiéndose el labio mientras sus manos acariciaban su polla ya dura como roca. Los ojos de Lucy brillaban con lujuria al ver el tamaño de su verga, gruesa y venosa, perfecta para llenar su coño apretado. Sin pensarlo dos veces, Lucy abrió la boca y empezó a chupar con avidez, sintiendo cómo el calor de su saliva cubría cada centímetro de su miembro. Las embestidas de Eren eran brutales, empujando su polla hasta el fondo de su garganta mientras ella ahogaba sus gemidos, mojando su tanga con cada movimiento. La necesidad era demasiado fuerte, así que Eren la levantó y la empotró contra la pared, clavando su polla en su coño mojado con embestidas profundas que la hacían gritar. El sonido de la carne chocando resonaba en el aire, mezclado con los jadeos desesperados de Lucy mientras su culo se apretaba alrededor de su verga. No pudieron aguantar más y, en un último envite, Eren se corrió dentro de ella, llenando su interior con su leche caliente mientras Lucy temblaba de placer, sintiendo cada gota de su corrida. La escena terminó con sus cuerpos cubiertos de sudor, jadeantes y satisfechos, sabiendo que esto no había sido más que el principio.