Yukino y Natsu se follan como putas en el anime
Natsu no podía resistirse más, la tenía tan empalmada que hasta el tanga le apretaba el coño de lo mojada que estaba. Yukino llegó por detrás y le arrancó el vestido de un tirón, dejando sus tetas al aire mientras le lamía el cuello con la lengua gruesa y babosa. Ella gimió fuerte, clavando las uñas en la pared del dormitorio imaginario, sintiendo cómo los dedos de él le apretaban el culo mientras la obligaba a arquearse. La polla de Yukino le rozaba el clítoris cada vez que la embestía, haciendo que el coño le ardiera de placer y los jugos le resbalaran por los muslos. Natsu se dejó caer de rodillas y le chupó la verga hasta que el glande le rozó la campanilla, tragándosela con gemidos ahogados mientras él le sujetaba la nuca con fuerza. El sonido de los cuerpos chocando resonaba en la habitación, mezclado con los gruñidos de Yukino y los gritos de Natsu cuando le metían los dedos en el coño mientras le follaban la boca sin piedad. Ella se corrió primero, con espasmos violentos que le hicieron tragar leche espesa y salada, pero él no se detuvo: la levantó en volandas y la empotró contra la pared, penetrándola con embestidas profundas que le hacían botar las tetas contra su pecho. Natsu le suplicaba que no parara, gritando que quería más polla dentro, que la llenara hasta que le saliera por la boca, mientras él le mordisqueaba los pezones duros como piedras y le metía los dedos en el culo para que no dejara de gemir. La corrida final fue brutal: Yukino la tumbó boca arriba y se la clavó tan adentro que ella sintió cómo su verga le llegaba hasta la garganta, corriéndose con un chorro caliente que le llenó las entrañas mientras Natsu chillaba como una puta en celo. Cuando terminaron, quedaron tiradas en el suelo, sudorosas y jadeantes, con el coño goteando y las bocas llenas de semen que se limpiaron a lametones, saboreando la leche mezclada con sus jugos hasta el último sorbo.