Hermanastro gay follando me reto a chupar su polla
Una tarde de verano, mi hermanastro Caden Dior me lanzó un desafío que no pude ignorar. '¿Crees que puedes con mi polla, hermanita?', me dijo con esa sonrisa que siempre me pone los pelos de punta. Sabía que era una trampa, pero el calor entre nosotros ya llevaba semanas hirviendo. Me arrodillé frente a él, sintiendo cómo su polla se endurecía bajo mis labios mientras la chupaba despacio, saboreando cada centímetro. 'No te voy a dejar correrte así de fácil', le susurré, pero él ya me había agarrado del pelo y me empujó su verga hasta la garganta. Gemí cuando me la metió entera de golpe, sintiendo cómo me ahogaba con su grosor. '¿Todavía crees que puedes conmigo?', me preguntó mientras me daba vueltas y me empotraba contra el sofá. Su polla me destrozó el culo sin piedad, cada embestida más profunda que la anterior. Me agarré a los cojines, gimiendo como una loca mientras él me follaba como si no hubiera un mañana. 'Eres una puta zorra', gruñó, y eso solo me excitó más. Cuando por fin se corrió dentro de mí, sentí su semen caliente llenándome hasta rebosar. Ahora solo pienso en cuándo podré volver a provocarlo.