Arty Boer le parte el culo a Cosmic Cunt en un anal salvaje
—'Métemela hasta que no aguante más'— le suplica Cosmic Cunt, arrodillado y temblando mientras Arty Boer le agarra las caderas con fuerza. La polla gruesa y venosa de Arty ya está lubricada, lista para romper ese culo apretado que se abre con cada empujón. Cosmic Cunt gime como un animal, las venas del cuello marcadas, mientras Arty le clava los dedos en la piel para mantenerlo quieto. El sonido de carne contra carne resuena en la habitación, húmedo y obsceno, cada embestida más profunda que la anterior. Cosmic Cunt no puede evitar gemir más fuerte, suplicando entre dientes que no se detenga, que le dé más duro. Arty lo obedece, empujando hasta que el culo de Cosmic Cunt se abre como una flor, los músculos tensos y temblorosos. El sudor les cae por la espalda, mezclándose con los gemidos y los jadeos, mientras Arty lo penetra sin piedad, disfrutando cada segundo de su sumisión. Cosmic Cunt siente cómo la polla de Arty lo llena por completo, cómo cada movimiento lo acerca más al límite. El dolor se mezcla con el placer, y no puede evitar pensar que nunca ha sido tan suyo como en este momento, completamente dominado, completamente usado. Arty lo sabe, y por eso no se detiene, porque quiere que Cosmic Cunt recuerde quién manda aquí.