Twink flaco masturbándose con una polla gigante
A media tarde en mi habitación, no aguanté más el peso de esta polla dura que llevaba todo el día escondiendo bajo el pantalón. Evgeny Twink, ese cabrón que siempre se burla de mi cuerpo delgado, no tenía ni idea de lo que mi verga podía hacer. Me desnudé frente al espejo, admirando cómo mi piel blanca se estiraba sobre los abdominales marcados mientras la polla, gruesa y sin circuncidar, se movía con cada respiración. La agarré con fuerza, sintiendo el calor de la sangre corriendo bajo la piel. Me imaginé a ese idiota viéndome ahora, con los ojos llenos de envidia mientras yo me corría a chorros sobre el espejo. Cada movimiento era lento al principio, pero pronto la mano se volvió un borrón, la cabeza de la polla brillando con mi propia saliva. Los gemidos se escapaban sin control, el cuerpo temblando como si tuviera fiebre. Cuando el orgasmo llegó, fue tan intenso que las piernas casi no me sostuvieron, la leche espesa salpicando el espejo y el suelo. La próxima vez que ese imbécil me llame 'flaquito', le mostraré este video y le diré que así es como un verdadero Twink se corre.