John jones se masturba al aire libre en un casting caliente
El viento acariciaba la piel pálida de john jones mientras ajustaba la cámara, pero lo que realmente le excitaba era la tensión acumulada de semanas de miradas robadas en el campus. Llevaba días imaginando este momento: el sol pegando en su cuerpo blanco, el sonido de las hojas secas bajo sus pies, y ahora, por fin, podía dejarse llevar. Se bajó los pantalones con las manos temblorosas, liberando una polla dura que ya goteaba de puro deseo. Las gotas de sudor resbalaban por su cuello mientras se agarraba con fuerza, imaginando que era otra mano la que lo tocaba. Cada movimiento de su muñeca era más rápido, más intenso, hasta que el placer le recorrió la columna y sintió cómo su leche caliente salpicaba el suelo, manchando la hierba fresca. El aire olía a sexo y a tierra mojada, y john jones se quedó un momento quieto, sintiendo el latido de su corazón en los oídos antes de recoger su ropa dispersa.