Boca mojada hace mamada con los ojos vendados
Lleva semanas imaginandose cómo sería sentir esa verga gruesa entre sus labios sin poder ver nada, solo el aroma a piel sudada y el sonido de su respiración agitada le avisan que él está ahí, listo para darle el gusto que tanto anhela. La embarazada se humedece la boca con saliva espesa antes de tomar la punta entre sus dientes, sintiendo cómo la polla se endurece al instante con cada gemido ahogado que escapa de su garganta. Él le agarra la nuca con fuerza y la empuja hacia abajo, ahogándola un poco con ese trozo de carne palpitante que le llena la boca hasta la campanilla, mientras ella se ahoga en su propio flujo de babas que le resbalan por la barbilla. Las tetas pesadas se le balancean de un lado a otro cada vez que él le embiste la garganta con más fuerza, sin importarle que esté a punto de atragantarse, solo quiere que le llene el coño de semen después de tanto tiempo sin probar algo tan rico. Ella juega con sus pezones duros mientras chupa con desesperación, sintiendo cómo el glande le roza el paladar antes de golpearle el fondo de la garganta, arrancándole arcadas que solo hacen que él le meta más profundo. Los jadeos se mezclan con los sonidos húmedos de cada tirón que le da al pelo, tirando de su coleta mientras le escupe saliva en la polla antes de volver a tragársela entera, esta vez con más ganas de que se corra dentro de su boca y no en ese coño que ya le está pidiendo a gritos que la folle. Él gruñe y acelera el ritmo, sintiendo cómo los muslos de ella tiemblan contra sus piernas, sabiendo que no va a aguantar mucho más antes de que ese líquido caliente le inunde la lengua y le resbale por la garganta mientras ella traga cada gota sin desperdiciar ni una, con los ojos llenos de lágrimas por el esfuerzo pero con una sonrisa pícara al terminar. La cámara se acerca a su cara llena de babas y semen, capturando cómo se lame los labios con lujuria antes de que él le quite la venda y la mire con cara de pocos amigos, listo para llevársela a la cama y devorarle ese cuerpo de embarazada que le tiene loco desde hace meses.