Amigas se chupan los pezones y se tocan hasta gemir
Desde que Michelle Anthony llegó a la casa, noté cómo Freya Parker la miraba con esos ojos llenos de deseo. Las dos llevaban días rozándose al pasar, susurros que solo yo escuchaba y risas que escondían algo más. Esa tarde, mientras yo fingía no verlas, Michelle se acercó a Freya y le bajó el tirante del sujetador con los dientes. Freya gimió suavemente, sus pezones ya duros bajo la tela. No pude evitar quedarme mirando cómo Michelle le chupaba los pezones con esa lengua traviesa, mientras Freya arqueaba la espalda y le hundía los dedos en el pelo. Las dos se desnudaron frente a mí, sus cuerpos sudorosos y sus coños ya brillantes de excitación. Michelle se arrodilló y le abrió las piernas a Freya, hundiendo la cara entre sus muslos para lamerle el coño con movimientos lentos pero profundos. Freya se retorcía, gimiendo como una loca mientras le agarraba la cabeza y la empujaba más adentro. Yo solo podía ver cómo sus lenguas se enredaban, cómo se chupaban los pezones y se tocaban sin parar. Michelle le metió dos dedos en el coño y Freya se corrió al instante, gritando y empapando la cama. Las dos se miraron con hambre y siguieron, ahora una encima de la otra, lamiéndose y gimiendo sin control.