Mendez montando polla como nadie más en el sofá
Gimiendo de puro placer, mendez se deja caer sobre esa polla gigante que ni su novio le da, sintiendo cómo la rellena entera de golpe. Sabes que está mal, pero no puedes evitar mirarla mientras se agarra a tus hombros, moviendo ese culo enorme en círculos lentos que te van a volver loco. Felizy mira desde el pasillo, celosa de cómo esa puta madura se corre antes que ella, con los muslos temblando y el coño chorreando sobre tu verga. Te clava las uñas en la espalda cuando acelera el ritmo, empotrando esa polla hasta hacerle tocar el cuello del útero, gritando que nadie la ha follado así. La escuchas suplicar que no pares, aunque sabe que su novio podría llegar en cualquier momento, pero eso solo la excita más. Cuando por fin te corres dentro de ella, sientes cómo aprieta ese coño mojado para no dejar escapar ni una gota, prometiéndote que la próxima vez será en su cama, donde nadie los interrumpirá.