Manoseo y levantamiento con Akira Shell y Frank Funsize
Frank Funsize llegó con esa sonrisa pícara, sabiendo que no debía tocarme pero sin poder evitarlo. Yo, Akira Shell, ya estaba mojada solo de ver cómo sus manos grandes se acercaban, y cuando me agarró los pechos, supe que esto iba a terminar mal. Él me levantó como si no pesara nada, mis piernas alrededor de su cintura mientras me manoseaba con esa fuerza que hace que un coño se ponga más caliente. Me apretó contra la pared, su polla dura rozándome el muslo, y yo solo podía gemir 'esto está mal, pero no pares'. En más de 16 minutos de escena, me tuvo al borde una y otra vez, levantándome y bajándome sin dejarme correrme, hasta que al final me empotró contra el suelo. '¿Ves cómo te gusta que te manejen así, puta?', me susurró al oído mientras me llenaba de lechada.