Orgia con Yelan y sus amigas de Liyue
"No sabía que te gustaba tanto el culo" me susurró Yelan mientras me desabrochaba el pantalón. La miré con sorpresa, porque esa zorra de Liyue siempre parecía tan fría y profesional, pero ahí estaba, arrodillada frente a mí con esa sonrisa pícara que no dejaba duda de lo que quería. Sus amigas no se quedaron atrás, rodeándome mientras Yelan me sacaba la polla y empezaba a chupármela con esa boca húmeda que sabía exactamente qué hacer. "Mierda, qué buena estás", gemí cuando sentí su lengua girando alrededor de la cabeza, pero lo mejor estaba por venir. Una de sus amigas, más atrevida, se acercó por detrás y me metió los dedos en el culo sin avisar, haciéndome arquear el lomo. Yelan se rio al ver mi reacción y, sin soltar mi polla, me guio hacia el sofá donde me senté. "Ahora te vamos a dar lo que mereces", dijo mientras se subía a horcajadas sobre mí, hundiéndose en mi polla de una sola estocada. Sus tetas rebotaban con cada movimiento, y cuando sus amigas se unieron, una chupándome los huevos y la otra metiéndome un dedo en el culo, sentí que iba a correrme ahí mismo. Pero Yelan no me dejó, apretando su coño alrededor de mi polla mientras me decía: "Aguanta, cabrón, esto no ha hecho más que empezar". El sofá quedó empapado de sus fluidos, y cuando al final me corrí dentro de ella, un chorro de semen le resbaló por el muslo, marcando su piel como prueba de lo que habíamos hecho.