Desayuno y mamada con mi novio bien dotado
La luz de la mañana entraba por la ventana mientras yo preparaba el café, pero Big Daddy Vcp tenía otros planes para nuestro desayuno y mamada. Me agarró por la cintura y me sentó sobre la mesa, apartando los platos con un golpe. '¿Crees que puedes manejarme?' me desafió, mientras su polla gruesa se endurecía bajo el pantalón. No iba a dejar que me ganara tan fácil. Le bajé los pantalones y me arrodillé, envolviendo su verga con mis labios mientras él gemía. 'Así no vale, puta', gruñó, pero yo ya tenía su polla hasta la garganta, chupando fuerte mientras sus manos se enredaban en mi pelo. El desayuno y mamada se convirtió en un juego de quién aguantaba más, y yo no pienso perder. Me subió a la mesa y me penetró con fuerza, sus embestidas haciéndome gritar. '¿Quién manda aquí?', me preguntó, pero yo solo podía gemir mientras su polla me llenaba. La próxima vez, será él quien suplique por más.