Noah White aprende a ser un buen chico para Adam Snow
Adam Snow está recostado en el sofá, con sus músculos marcados bajo la luz tenue de la habitación, mientras te mira con esa mirada de dominante que no deja lugar a dudas. Te ordena que te arrodilles frente a él, y no puedes evitar sentir el calor subiéndote por el cuello cuando ves su polla gruesa y tatuada lista para ser atendida. Te la chupas con ganas, sintiendo cómo se le endurece más contra tu lengua, mientras él te agarra del pelo y te obliga a tragarla más profundo, hasta que casi te faltan las fuerzas. Cada gemido suyo es un recordatorio de que estás a su merced, y cuando te exige que te pongas de rodillas y te abra el culo para que Dex Devall pueda follarte mientras Adam te mira, no tienes más opción que obedecer. Sientes cómo la verga de Dex te taladra sin compasión, golpeando justo donde más duele, mientras Adam te ordena que le ofrezcas el culo como un buen puto sumiso. Te corren dentro a la vez, llenándote hasta que no queda espacio, y cuando Adam te dice 'Así se hace, mi buen perrito', sabes que acabas de aprender la lección.