Hermanastro gay follando en la ducha caliente
Una tarde de verano, el agua caliente de la ducha resbalaba por mi piel cuando Jack Waters entró sin avisar. Sus ojos se clavaron en mi culo desnudo y supe que no iba a salir de ahí sin que me lo metiera entero. '¿Crees que puedes aguantar mi polla, hermanito?' me desafió mientras la sacaba, gruesa y palpitante. Le respondí que solo si me la metía hasta el fondo sin piedad, y así empezó nuestra apuesta. Me giró contra la pared, sus manos grandes me abrieron el culo y sentí cómo su verga se hundía en mí de un solo empujón. Grité, pero no de dolor, sino de placer al sentirlo tan adentro que casi me faltó el aire. Cada embestida me hacía gemir más fuerte, sus pelotas golpeando mi culo mientras el agua nos mojaba a los dos. '¿Ya te rindes?' me susurró al oído, pero yo solo podía gemir y empujar hacia atrás para sentirlo más hondo. Cuando se corrió dentro de mí, su leche caliente me llenó hasta que se me escapó un chorro de mi propia leche. 'La próxima vez te voy a romper el culo hasta que no puedas caminar', me advirtió, y yo solo sonreí, sabiendo que iba a volver por más.