Mi prima y mi mujer se calentaron y me dejaron verlas follar
Mi prima llegó a casa sin avisar y cuando salí, mi mujer la invitó a tomar un trago, pero en vez de eso se pusieron a besarse en el sofá, con las manos por todas partes. Mi polla se puso dura al ver cómo mi esposa le metía los dedos a mi prima mientras le chupaba los pezones, gimiendo como putas en celo. Las dos estaban tan mojadas que el coño de mi mujer brillaba, y mi prima le lamía el clítor grande con la lengua como si fuera un helado. Se quitaron toda la ropa y empezaron a follar con un strap-on, mi esposa empotrándola contra la pared mientras mi prima gritaba de placer. El sonido de los cuerpos chocando y los gemidos llenaban la casa, y cuando se corrieron, los jugos les chorreaban por las piernas. Después se fueron a la ducha juntas, enjabonándose y frotándose, y hasta se mearon una encima de la otra, riéndose como adolescentes. Fue la escena más caliente que he visto en mi vida, y ni siquiera pude tocarme porque me dejaron con las ganas.