Dildo anal gigante que hace gemir a emmemolinari
"¿Crees que podrás con esto?" le susurra él mientras le muestra el dildo anal gigante, grueso como su muñeca y más largo que su antebrazo. Emmemolinari se muerde el labio, sabiendo que ha estado provocándolo todo el día con esos leggings ajustados que marcan cada curva de su culo redondo. Se arrodilla en la cama, las manos temblando al untar el juguete con saliva, sintiendo cómo el frío del lubricante le resbala entre las nalgas. Él no pierde tiempo, empuja la punta contra su entrada apretada, y ella gime al sentir cómo ese monstruo de silicona la estira sin piedad. "Más fuerte", exige, aunque las lágrimas le nublan la vista cuando el dildo anal gigante desaparece entero dentro de su culo, dejándola llena hasta el cuello del útero. Cada empujón le sacude las tetas, el sonido húmedo de la silicona entrando y saliendo mezclándose con sus gemidos ahogados. Él la agarra de las caderas, clavándola contra el colchón mientras el juguete la taladra una y otra vez, hasta que su cuerpo se tensa y un orgasmo la recorre como un latigazo. "Nunca más me burlo de ti", piensa, pero sabe que mañana volverá a mandarle fotos de su culo en tanga, solo para verlo perder el control otra vez.