Jada Kai pillada robando y follada por el policía Jovan Jordan
El sonido de la puerta al cerrarse me hizo saltar, pero ya era tarde: Jovan Jordan, el oficial de seguridad, me tenía acorralada con los ojos clavados en mi coño mojado. Me había pillado robando, y ahora su polla gruesa me iba a enseñar lo que pasa con las ladronas como yo. 'Te voy a contar cómo me empotró contra la pared mientras me susurraba al oído que si gritaba, todos en el centro comercial nos oirían', te lo juro, hasta el cuello del útero sentí su verga entrando y saliendo. Mis tetitas pequeñas rebotaban con cada embestida, y aunque intentaba ahogar mis gemidos, el miedo a que alguien pasara afuera me hacía morderme el labio. Jovan me dio vuelta y me puso a cuatro patas, con el culo en pompa para que me viera bien, mientras su mano me apretaba las nalgas y me decía que esto era mi castigo. '¿Te gustaría estar en su lugar?', porque cuando me corrió adentro, mis muslos temblaron y casi me caigo, pero Jovan me sostuvo fuerte. Al final, cuando se sacó y me llenó la boca, vi su sonrisa de satisfacción mientras se abrochaba el uniforme, sabiendo que nadie sospecharía lo que acababa de pasar. El guardia de seguridad que me pilló robando se fue silbando, pero yo me quedé temblando, con su leche goteando entre mis piernas y el corazón a mil por si alguien entraba y me descubría así.