Angel Gostosa seduce a los policías con su coño mojado
Rusty Nails no podía creer lo que veía cuando Angel Gostosa entró a la comisaría con esa mirada de puta traviesa. Llevaba días imaginando cómo sería follar con esos uniformes, y ahora tenía la oportunidad perfecta. El corazón le latía fuerte mientras ella se agachaba para recoger algo, mostrando ese culo apretado bajo la falda corta. Los policías intercambiaban miradas cómplices, sabiendo que no podrían resistirse. Angel se mordía el labio, sabiendo que su coño ya estaba chorreando de excitación. Rusty se acercó, agarrándola por la cintura mientras le susurraba al oído: '¿Quieres salir libre o te vamos a empotrar contra la pared?'. Ella gimió, sintiendo cómo su polla dura presionaba contra su culo. Sin perder tiempo, la empujó contra la mesa, levantándole la falda y bajándole las bragas de un tirón. Su coño rosado y mojado brillaba bajo la luz de la comisaría. Rusty no aguanta más y la penetra de una estocada, haciéndola gritar de placer. Angel se aferra a la mesa mientras él la embiste con fuerza, sintiendo cómo su polla entra y sale de su coño apretado. Los gemidos de Angel llenan la habitación mientras Rusty le agarra las tetas pequeñas con fuerza. El otro policía no aguanta más y se acerca por detrás, metiéndole la polla en la boca. Angel chupa con avidez, sintiendo cómo la polla de Rusty la llena por completo. El ritmo se vuelve frenético, los cuerpos chocan con fuerza, los gemidos se mezclan con los sonidos de carne golpeando carne. Rusty siente cómo su polla está a punto de explotar, pero no quiere correrse todavía. Cambia de posición, poniéndola a cuatro patas y penetrándola por detrás. Angel grita de placer, sintiendo cómo su polla entra hasta las pelotas. El otro policía sigue follándole la boca, y Angel no puede más. Siente cómo el orgasmo la recorre, su coño se aprieta alrededor de la polla de Rusty. Él no aguanta más y se corre dentro de ella, llenándola con su leche caliente. Angel sigue gimiendo, sintiendo cómo su cuerpo tiembla de placer. Rusty se queda quieto, disfrutando del momento, mientras el otro policía sigue follándole la boca. Angel no puede creer lo que acaba de pasar, pero sabe que no será la última vez.