Lily Glee atrapada robando cómics y sometida por el policía
Lily Glee no imaginaba que su pequeño robo terminaría así. Cuando el oficial Tommy Gunn la descubrió con los cómics escondidos en su chaqueta, su cara se puso roja de vergüenza. Yo, con mi polla ya dura bajo el uniforme, le ordené que se arrodillara y me chupara para evitar ir a la cárcel. La muy puta obedeció al instante, metiéndose mi verga hasta la garganta mientras sus lágrimas caían. Luego la puse a cuatro patas contra el mostrador, separándole ese culito apretado con mis dedos antes de empotrarla de una sola estocada. Gritó cuando mi polla le rozó el cuello del útero, pero le tapé la boca para callarla. La follé como una perra en celo, dándole nalgadas cada vez que gemía demasiado fuerte. Cuando le pregunté si quería que me corriera dentro, suplicó con la voz quebrada: 'Por favor, oficial, hazme tuya'. Así que le llené ese coñito mojado hasta reventar, sintiendo cómo se contraía alrededor de mi verga. Al terminar, la dejé temblando, con las piernas flojas y el corazón acelerado, preguntándose si volvería a robar algo tan estúpido otra vez.