Fiesta patriótica con coños libres y pollas sin control
Los chicos no pueden creer su suerte cuando ven a Octavia Red entrar en la habitación con esa mirada de venganza en los ojos, lista para demostrarles que su ex no era la única que sabía cómo chupar una verga hasta dejarla temblando. Ella se agacha de inmediato, agarrando con fuerza la polla de Lucky Fate mientras Rory Knox se coloca detrás, empujando su culo con los dedos antes de hundirse de una estocada que la hace gemir más fuerte. El sonido de sus labios chupando con furia se mezcla con los golpes secos de Rory embistiendo sin piedad, y Octavia no solo no flincha, sino que arquea la espalda para recibir más, como si cada centímetro de polla dentro de ella fuera un recordatorio de lo que se perdió el idiota que la dejó. Lucky Fate le agarra el pelo, guiando su boca hacia abajo hasta que la garganta se le llena, y ella traga sin protestar, disfrutando el sabor salado mientras Rory le clava los dedos en las caderas, marcando su ritmo con cada embestida. El cuarto huele a sexo y sudor, y Octavia siente cómo la polla de Lucky se hincha en su boca, lista para correrse, pero ella no se detiene, chupando más fuerte, sabiendo que esto es solo el principio. Cuando Lucky se vacía en su garganta, Rory no pierde tiempo y la voltea, empotrándola contra el sofá mientras los otros dos se masturban viendo cómo su coño mojado se traga la verga de Rory una y otra vez. Ella grita, pero no de dolor, sino de placer, de esa satisfacción perversa de saber que ellos también la desean, que la necesitan, y que nadie la va a ignorar nunca más. Mientras Rory se corre dentro de ella, Octavia piensa en lo bien que se siente ser la que tiene el control, la que decide cuándo y cómo, y que su ex nunca la volverá a subestimar.