Eslabon armado la pone dura con su musica sensual
Baila moviendo las caderas como si la polla de él ya estuviera dentro, rozando su coño mojado contra la tela ajustada del vestido dorado. Ella sabe que lo está volviendo loco desde que le mandó la foto con el escote abierto, y ahora lo tiene jadeando mientras se frota contra su cuerpo. Él la agarra por la cintura y la empuja contra la pared, metiendo la mano bajo el vestido para sentir cómo la humedad le chorreaba entre los muslos. Ella se ríe y le susurra al oído que tuvo que cambiarse tres veces hoy solo para provocarlo, pero ahora no puede esperar más. La levanta y la empotra contra la pared, clavándole la verga hasta que los gemidos le salen ahogados. Ella le muerde el hombro mientras él le agarra el culo con fuerza, embistiéndola sin piedad hasta que siente cómo el calor le sube por la espalda. Cuando por fin se corre, ella le dice entre jadeos: '¿Ves? Por eso no te mandé fotos antes...', mientras la leche le resbala por los muslos.