Compartir cuarto con otro macho siempre termina así: Maldonatto lo tomó por el culo a la fuerza
La habitación estaba cargada de tensión desde hacía días, con miradas robadas y roces 'accidentales' que dejaban a ambos con la polla dura. Maldonatto, con su torso marcado y esa sonrisa de depredador, no aguantó más cuando vio a Socyal Sem Camisa dormido boca abajo en la cama compartida. Se acercó sigiloso, deslizando una mano por ese culo prieto que tanto lo excitaba, apretando los cachetes hasta que el otro gimió sin abrir los ojos. 'Sabes que esto iba a pasar', susurró Maldonatto antes de escupir en su propia mano y presionar la punta de su verga gruesa contra el agujero apretado. Socyal Sem Camisa se tensó al sentir la presión, pero el dolor se mezcló con un placer perverso cuando Maldonatto lo penetró de una estocada, hundiendo su polla hasta las pelotas con un gruñido. Las sábanas se arrugaron bajo sus cuerpos sudorosos mientras Maldonatto lo embestía con fuerza, agarrando sus caderas para marcar el ritmo. Socyal Sem Camisa se mordía el labio para no gritar, pero los gemidos escapaban entre sus dientes cuando Maldonatto le daba justo en el punto que lo hacía temblar. En más de 19 minutos de escena, el cuarto se llenó de los sonidos obscenos de carne contra carne, de respiraciones entrecortadas y de maldiciones susurradas. Maldonatto aceleró el ritmo, sintiendo cómo el culo de Socyal Sem Camisa se apretaba alrededor de su verga, hasta que finalmente se corrió con un gruñido, llenando ese agujero con su leche caliente. Socyal Sem Camisa, aún temblando, sintió el chorro caliente dentro de él, pero fue la mirada de satisfacción en el rostro de Maldonatto lo que lo dejó sin aliento.