Lobo de wall street gay domina al joven en paris
Andolini Xxl, el lobo de wall street gay, no perdona cuando un colegial francés se atreve a desafiarlo en su propio territorio. Lo arrinconé contra el cristal de la suite del vip lounge, mi polla ya dura como el acero por la insolencia de ese culo apretado que se movía bajo el traje de colegio. '¿Crees que puedes jugar con el lobo?', le susurré al oído mientras le desabrochaba los pantalones con los dientes. El Occitan Prince gimió cuando le metí dos dedos en la boca, ahogando sus protestas con mi polla que le golpeaba la garganta. El lobo de wall street gay no negocia, toma. Lo doblé sobre el sofá de cuero, su culo rosado ya brillando por la saliva que le escupí entre las nalgas. 'Vas a aprender quién manda aquí', gruñí mientras le abría con mi polla gruesa, sintiendo cómo ese culo virgen se resistía antes de ceder con un gemido roto. Cada embestida era una lección, mi polla marcando territorio en ese culo que pronto estaría tan usado como los billetes que cuento. Lo agarré del pelo, obligándolo a mirarme mientras le corría dentro, mi semen mezclándose con sus lágrimas de sumisión. Al final, solo quedó su corbata de seda manchada de mi corrida, colgando del brazo del sofá como un trofeo.