Angel Santana se ofrece para motivar a Adam Lee
Angel Santana sabía que Adam Lee necesitaba algo fuerte para volver al partido y me ofrecí sin dudar en el vestuario vacío. Me arrodillé frente a él mientras escuchaba ruidos afuera y temía que el entrenador apareciera de un momento a otro. Saqué su polla gruesa y la chupé despacio al principio saboreando cada centímetro hasta que sentí arcadas al tragarla entera de golpe. Adam me giró contra la pared y me penetró por detrás con su verga dura mientras yo me mordía el labio para no gemir fuerte. El riesgo de que alguien entrara me excitaba tanto que mi coño se apretaba alrededor de él pidiendo más. Cambiamos a posición de perrito en el banco y él me metió los dedos en el culo antes de empotrarme con fuerza una estocada tras otra. Sentí su polla latiendo dentro mientras mis gemidos quedaban ahogados contra mi propia mano. Cada embestida me hacía pensar en la puerta que podía abrirse y eso me hizo correrme con espasmos intensos alrededor de su miembro. Al final me preguntaba si volveríamos a correr el mismo peligro la próxima vez que él necesitara motivación.