Doctor rompe culo virgen con su polla dura
Felix Maze no podía creer lo que estaba a punto de hacer. Sabía que era malo, pero el deseo era más fuerte. Legrand Wolf, ese jovencito de culo apretado, temblaba mientras yo le abría las nalgas con los dedos. 'Doctor, no debería...', gemía, pero su cuerpo decía lo contrario. Mi polla gruesa ya estaba dura como piedra, lista para romper ese culo virgen que tanto me tentaba. Legrand se mordió el labio cuando sentí cómo su esfínter cedía bajo la presión de mi cabeza. 'Dios, qué apretado', gruñí mientras empujaba centímetro a centímetro, sintiendo cómo su cuerpo se adaptaba a mi verga. El chico gimió cuando empecé a moverme, sus manos aferradas a la camilla mientras yo le empotraba sin piedad. Cada embestida hacía que su culo se abriera más, hasta que ya no hubo resistencia. 'Eres mío ahora', le susurré al oído mientras le agarraba de las caderas para clavarle mi polla hasta el fondo. Legrand lloriqueaba, pero su culo traicionero se movía al ritmo de mis embistes. Cuando sentí que ya no podía aguantar más, me corrí dentro de él, llenándole el intestino de mi semen caliente. Al terminar, noté cómo un hilo de mi leche resbalaba por su muslo, marcando lo que nadie más podría borrar.