Polla lechosa rompe culo de Negro Venezolano
Con la polla lechosa bien dura y goteando, supe que iba a destrozar ese culo apretado. Negro Venezolano se arrodilló frente a mí, chupando mi verga sin circuncidar como un buen perrito sumiso. Le ordené que se diera la vuelta y se abriera bien, mostrando ese agujero rosado que latía de ganas. Sin piedad, empecé a empotrarle la polla lechosa hasta los huevos, sintiendo cómo su culo se ajustaba a cada centímetro de mi grueso tronco. Gritaba como una puta en celo, pero le encantaba cada embestida brutal que le daba. Le escupí en el agujero y se lo restregó con los dedos antes de volver a hundirle la verga, esta vez más rápido y más fuerte. Cuando sentí que mi polla lechosa iba a explotar, lo saqué y le corrí toda la leche espesa en la cara, marcándolo como mi propiedad. La próxima vez le romperé el culo con algo más grande, solo para ver cómo llora y suplica por más.