Jaycee Starr, la ladrona que pagó con su coño mojado
Jaycee Starr te mira con esos ojos verdes llenos de miedo cuando te acercas, sus tetitas temblando bajo el uniforme de la tienda. La pillaste con los aretes robados en el bolsillo, pero en vez de llamar a la policía, la arrastras al almacén y le ordenas que se arrodille. Sientes cómo sus labios carnosos te envuelven la polla mientras gime, las lágrimas rodando por sus mejillas mientras te la chupa como una buena puta castigada. La pones de perrito contra la pared, le abres el culo con tus manos y le metes los dedos hasta que su coño chorreante suplica por más. La empotras de una estocada hasta que grita, sus uñas marcando tu espalda mientras la dominas. Le das nalgadas cada vez que intenta escapar, le ordenas que te pida permiso para correrse y solo entonces le dejas explotar en tu verga. La dejas temblando, su cuerpo marcado por tu semen, sabiendo que la próxima vez será mucho peor.