Padre pervertido follando a su hijastra traviesa
"¿No tienes ningún autocontrol, papi?" Darcie Belle susurró mientras se bajaba los pantalones cortos frente a Ike Diezel, su padrastro, que ya no podía ocultar la polla dura bajo el pantalón. La joven de culo redondo y afeitado sabía exactamente cómo provocarlo, moviendo las caderas con esa sonrisa de puta que lo volvía loco. Él no aguantó más y la empujó contra la pared, metiéndole los dedos en el coño mojado mientras le mordía el cuello. "Así me gusta, zorra, que me mires con esos ojos de puta", gruñó Ike mientras le bajaba el sujetador para chuparle los pezones duros. La hijastra gimió cuando la levantó y la sentó sobre su verga gruesa, hundiéndosela entera de golpe. El padre pervertido follando la movía como si quisiera romperla, agarrándole el culo con fuerza mientras ella se retorcía de placer. "¡Sí, papi, así, más fuerte!" gritaba Darcie, sintiendo cómo la polla le tocaba el fondo del vientre en cada embestida. Ike la volteó como a una muñeca y la empotró a cuatro patas, azotándole el culo hasta dejarlo rojo mientras le metía la verga hasta el cuello del útero. La joven se corrió primero, con un grito que le salía del alma, y él no tardó en vaciarle toda la leche dentro, marcándola como suya. Al final, solo quedó el sujetador rasgado tirado en el suelo, manchado con gotas de sudor y semen.