Chloe Amour se deja ayudar por la milf Myra Moans con caricias prohibidas
Chloe siempre había sentido algo por Myra, la vecina mayor que la miraba con esos ojos llenos de complicidad cada vez que se cruzaban en el pasillo. Las miradas furtivas, los roces casualmente largos, la tensión acumulada de semanas de deseo contenido... hasta que un día, mientras Chloe movía un mueble pesado, Myra apareció con una sonrisa pícara y unas manos que no pedían permiso. 'Déjame ayudarte, cariño,' susurró Myra mientras sus dedos resbalaban bajo la blusa de Chloe, buscando esos pezones duros que ya gritaban por atención. Chloe no pudo evitar gemir cuando Myra le apretó un pecho con fuerza, los dedos jugando con su pezón mientras la otra mano se colaba entre sus piernas, encontrando su coñito ya empapado. 'Mmm, alguien aquí está muy ansiosa,' ronroneó Myra, metiendo dos dedos de una sola vez, haciendo que Chloe arqueara la espalda. Chloe jadeó, agarrando los hombros de Myra mientras los dedos la follaban con movimientos lentos pero profundos, sus caderas moviéndose al ritmo de esa mano experta. 'Hazlo más fuerte,' suplicó Chloe, y Myra obedeció, añadiendo un tercer dedo y chupando su cuello con fuerza, marcándola como suya. Chloe podía sentir cómo los dedos de Myra se movían dentro de ella, rozando ese punto que la hacía temblar, mientras su otra mano le pellizcaba un pezón con saña. 'Te gusta que te folle con los dedos, ¿verdad?' preguntó Myra, y Chloe solo pudo asentir, mordiéndose el labio mientras sentía el orgasmo acercarse. 'Córrete para mí, pequeña,' ordenó Myra, y Chloe explotó, sus jugos chorreando sobre esa mano que no le daba tregua. Myra la sostuvo contra la pared, besándola con fuerza mientras Chloe recuperaba el aliento, y luego, con una sonrisa desafiante, le susurró: 'Esto solo ha sido el principio...'