Hermanastra azotando duro hasta que me corro con Kimmi
Me encanta cuando Kimmi me provoca con esos jeans ajustados que marcan su culo grande y esos tatuajes que se le ven por todas partes. Hoy no aguanto más y le exijo que me dé lo que llevo días pidiendo: su mano dura sobre mi culo. Kimmi sonríe mientras me baja los pantalones y me dobla sobre la cama, su otra mano ya metida entre mis piernas para sentir lo mojada que estoy. Los primeros azotes me hacen gemir, pero ella no se detiene, su palma golpea mi culo con fuerza mientras sus dedos juegan con mi coño hinchado. '¿Quieres más, perra?', me susurra al oído antes de hundir su cara entre mis piernas y lamerme con esa lengua experta. En más de 10 minutos de escena, Kimmi alterna entre azotarme hasta dejarme el culo rojo y chuparme el clítoris hasta que mis piernas tiemblan. Cuando por fin me corro, gritando su nombre, ella se levanta y me muestra su coño empapado, prometiendo que la próxima vez será su turno de recibir. 'Te voy a follar con mi strap-on hasta que no puedas caminar', me advierte mientras se toca, dejando claro que esto no ha terminado.