Caricias en el coño antes de entregarme al chico
Él no sabía que yo lo observaba desde la sombra, sus dedos gruesos y torpes rozando mi tanga antes de que le ordenara detenerse. 'Caricias en el coño primero', le dije, y Nyxzodiaca, mi compañera de juego, se rio mientras me abría las piernas. Me encantaba sentir cómo su respiración se aceleraba al ver mi coño mojado, pero no le dejaría tocarme hasta que suplicara. 'Por favor, déjame lamer ese coño rosado', gimió, y solo entonces le permití hundir su lengua entre mis labios hinchados. Cada lamida me hacía arquear la espalda, pero no le dejaría follarme hasta que mis gemidos se volvieran desesperados. 'Métemela ya, puta', le ordené al fin, y su polla gruesa entró de golpe, llenándome hasta el cuello del útero. Nyxzodiaca nos observaba, masturbándose mientras él me empotraba contra el sofá, sus pelotas chocando contra mi culo. Sentí cómo su polla palpitaba dentro de mí antes de correrse, pero no le dejé salir hasta que cada gota estuviera bien adentro. Ahora solo pienso en cuándo volveré a humillarlo así.