Yessi Evans te baña en leche cremosa mientras te domina
La habitación huele a vainilla y cuero, las cortinas están corridas para que nadie vea lo que va a pasar. Te voy a contar cómo Yessi Evans, con su piel de ébano brillante bajo las luces tenues, se tomó su tiempo para provocarme. Primero, se puso esos tacones de aguja que hacen que sus piernas parezcan interminables, luego se ajustó el corsé de encaje negro que apenas contiene sus tetas perfectas. Sabía que me estaba volviendo loco cuando se inclinó para susurrarme al oído, su aliento cálido en mi cuello: '¿Te gustaría estar en su lugar?'. Yessi no se conformó con miradas o roces casuales, no. Me mandó fotos de ella chupándose los dedos, mojados y brillantes, mientras se sentaba en mi regazo sin dejarme tocarla. Cada vez que intentaba acercarme, ella se reía y se alejaba, hasta que ya no pude más. La empujé contra la pared, le levanté la falda y le metí los dedos hasta que gimió, pero ella solo me dio una palmada en la cara y me dijo: 'Ahora vas a limpiar lo que ensuciaste'. Se sentó en mi cara, su coño caliente y húmedo aplastando mi boca mientras me ahogaba en su sabor. Cuando ya no pude respirar, me empujó hacia abajo y se montó en mi polla, moviéndose como una diosa hasta que me corrí en sus tetas. Yessi recogió mi leche con los dedos y me la untó en los labios, riéndose: 'La próxima vez, te haré tragarla entera'.