Msvynaa se desviste en el baño para humillar a su ex
—Ahora verás lo que te perdiste, cabrón— susurra Msvynaa mientras se quita la blusa frente a la cámara, dejando al descubierto sus tetitas pequeñas pero firmes, los pezones ya duros de anticipación. El baño está lleno de vapor, el espejo empañado refleja su cuerpo delgado pero con ese culito redondo que siempre le encantó a él, ahora solo para ella. Se baja los pantalones con lentitud, moviendo las caderas como si bailara solo para provocarlo, sabiendo que él no está ahí pero imaginando su cara de rabia al verla así. Sus braguitas mojadas se pegan a su coño depilado, y con un dedo se las aparta para mostrar lo lista que está, gimiendo suavecito al sentir el aire frío en su carne caliente. Se agacha para quitarse los zapatos, arqueando la espalda y dejando que su trasero quede en pompa, sabiendo que esa vista lo volvería loco. Se muerde el labio al pasar la mano por su culo, apretando las nalgas antes de separarlas para que la cámara capte todo, cada pliegue, cada detalle que él adoraba tocar. Se gira de golpe, con el pelo mojado pegado a la cara, y se lleva las manos a los pechos, apretándolos mientras se frota los pezones con los pulgares, imaginando que son sus dedos los que la tocan. —¿Te acuerdas de esto? —pregunta con voz ronca, bajando una mano hasta su coño y metiendo dos dedos dentro de golpe, arqueándose al sentir cómo su carne se abre para ellos. Los saca chorreando y se los lleva a la boca, chupándolos con los ojos cerrados, saboreando su propia excitación. —Puta, esto era mío— murmura, pero ella solo sonríe, porque ahora es solo de ella. Se recuesta contra la pared, con las piernas abiertas, y empieza a frotarse el clítoris con dos dedos, moviendo la cadera al ritmo de sus gemidos, cada vez más fuertes, hasta que su cuerpo se tensa y un chorro de leche caliente le moja los dedos. Se queda quieta un momento, jadeando, antes de limpiarse con los dedos y llevárselos a la boca de nuevo, como si fuera un desafío. —¿Quieres más? —pregunta, con una sonrisa de satisfacción—, porque esto solo es el principio.