Follando con macho casado en su día libre
El tipo se creía muy macho por ser casado y con plata, pero yo, Cachonditamamadora, le demostré que una puta como yo le iba a dejar sin aliento. Me retó a ver si podía aguantar su polla gruesa, y ni corta ni perezosa, me subí encima y le metí toda la verga de una sentada. Sus gemidos se volvieron roncos cuando empecé a mover el culo en círculos, apretando bien fuerte con mi coño mojado. Él intentó dominar, pero cada vez que me empotraba contra la pared, yo le respondía con un mordisco en el cuello. La cama crujía mientras me la metía hasta el fondo, pero yo no me quedé atrás: le agarré los huevos y le dije que si quería correrse, tenía que hacerlo dentro de mí. Cuando por fin se vino, fue con un rugido, y yo me reí porque sabía que había ganado. "La próxima vez trae más resistencia, papi", le susurré al oído mientras se derretía sobre mí.