Valboy me folla en secreto mientras mi marido duerme
—'No hagas ruido, cariño, que si mi viejo se despierta nos mata'— le susurré a Valboy mientras me agarraba las nalgas con esas manos grandes y me empujaba contra la pared del pasillo. Mi coño ya estaba empapado desde que lo vi entrar por la ventana de la cocina, con esa polla enorme que me moría por chupar. Me bajé el vestido hasta las caderas para que viera mis tetas grandes y la celulitis de mis muslos, pero a él no le importó, solo quería meterme la verga hasta el cuello del útero mientras yo me mordía los labios para no gritar. Escuché crujir la madera del piso de arriba, donde mi marido roncaba, y eso me puso más caliente, porque sabía que si nos pillaban, nos iba a costar caro. Valboy me dio vuelta y me empotró en cuatro patas, con mi culo rebotando contra sus caderas cada vez que me clavaba esa polla gruesa. Gemí en voz baja, pero él me tapó la boca con la mano mientras me follaba más fuerte, hasta que sentí que me iba a correr. En más de 10 minutos de escena, me vino en las tetas y en el coño, y cuando terminó, solo se escuchó el silencio de la casa... hasta que mi marido bajó las escaleras y nos miró con cara de pocos amigos.