Mi mejor amiga se entrega a mi polla en el sofá con pasión
Llevaba meses imaginando cómo sería follar a mi mejor amiga, pero nunca pensé que pasaría en el sofá de mi sala. Todo empezó con un juego tonto de besos, pero cuando mis manos bajaron hasta su coño ya no hubo vuelta atrás. Ella gimió fuerte cuando le metí los dedos, su coño estaba chorreando y no paraba de pedir más. La puse boca arriba y le abrí las piernas bien ancho, mi polla enorme entró de una sola embestida y ella gritó de placer. Sus tetas rebotaban con cada movimiento, sus uñas se clavaban en mi espalda mientras yo la empotraba sin piedad. El sofá crujía bajo nuestros cuerpos sudorosos, el sonido de su coño mojado al chocar con mi polla era música para mis oídos. Cuando ya no aguanté más, le di la vuelta y la penetré por detrás, sus gemidos se volvieron más intensos mientras mi polla entraba hasta el fondo. Al final, me corrí dentro de ella, llenándola por completo mientras ella temblaba de placer. Fue la mejor follada de mi vida, y ahora no puedo dejar de pensar en repetirlo.