Leeharper Pinnomen me enseñó su polla perforada en el escenario
El olor a cuero y sudor mezclado con el perfume barato del local me ponía más caliente de lo que imaginaba cuando Leeharper Pinnomen apareció con ese arnés ajustado que lo hacía ver como un dios. Sabía que la gente pagaba por verle, pero esa noche él iba a ser mío. Lo miré desde abajo, arrodillada en el suelo mugriento del backstage, y noté cómo su polla gruesa y circuncidada brillaba con la luz tenue del lugar, el piercing relumbraba cada vez que la movía. 'Chúpala, perra', me ordenó con esa voz que no admitía negativas, y aunque me quemaba la garganta, obedecí como una putita obediente. Sus manos tatuadas me agarraban el pelo mientras me la metía hasta las pelotas, y yo gemía sin poder evitarlo, el sonido de su piel chocando contra mis labios rebotaba en las paredes. Cuando me obligó a abrir la boca y correrme justo en mi cara, sentí su leche caliente resbalando por mi barbilla, pero lo peor fue su risa satisfecha mientras me veía limpiarme con los dedos. Al final, solo se ajustó el arnés y salió al escenario, dejando mi coño ardiendo de frustración.