Arty Boer le parte el culo a Bunny Ho con sus manos brutales
Me escondí en el baño del bar, con el corazón a mil por si alguien entraba y nos pillaba, pero no podía esperar más: Bunny Ho se arrodilla frente a Arty Boer, su culo tenso y listo para lo que viene. Él no pierde tiempo y mete dos dedos gruesos hasta el fondo, haciendo que Bunny gima ahogado, mordiendo la toalla para no delatar el sonido. La tensión en el aire es insoportable, los gemidos de Bunny se mezclan con el ruido de los clientes afuera, y Arty no para, metiendo y sacando sus manos con fuerza, estirando ese agujero apretado hasta que se abre como una flor. Bunny se agarra a los bordes del lavabo, las uñas marcando el mármol, mientras Arty le mete la mano entera de golpe, sintiendo cómo su culo se adapta a la invasión. El sudor les cae por la espalda, los músculos de Arty se marcan con cada embestida, y Bunny ya no puede contenerse: se corre sin tocarse, el semen salpicando el suelo mientras su culo sigue siendo taladrado sin piedad. Afuera, alguien pasa por el pasillo y se oye una puerta abrirse, pero Arty no se detiene, sigue follando ese culo con sus manos hasta que Bunny se derrumba, exhausto, con el agujero completamente destrozado y goteando. Cuando salgo, la toalla del baño está manchada de semen y el espejo empañado, prueba de lo que acaba de pasar.