Sheena Ryder enciende a Little P con juegos de lengua y culo
Sheena Ryder no aguanta más esas miradas de reojo que Little P le lanza en el gimnasio. Cada flexión, cada gota de sudor resbalando por su cuello, cada respiración acelerada entre las pesas, es una provocación deliberada. Las dos saben que el momento llegó hace semanas, pero la tensión acumulada entre ellas arde más con cada día que pasa. Hoy, en el apartamento de Sheena, la ropa ya está en el suelo antes de que la puerta se cierre. Little P no pierde tiempo y arrastra a Sheena contra la pared, mordiéndole el cuello mientras sus manos aprietan ese culo redondo que tanto ha deseado. Sheena gime cuando siente los dedos de Little P rozando su entrepierna, ya empapada de deseo. La rubia se deja caer de rodillas, tirando del short de Little P para liberar esa polla que la ha vuelto loca. El sabor salado de su excitación llena su boca mientras chupa con furia, sintiendo cómo la otra se agarra del pelo. Pero Sheena no se queda atrás y arrastra a Little P al sofá, colocándose a horcajadas para frotar su coño mojado contra esa cara. Little P no puede evitar gemir entre sus piernas, lamiendo cada pliegue con avidez. El 69 se convierte en una batalla de gemidos, con los sonidos de los cuerpos chocando contra el cuero del sofá. Sheena se arquea cuando Little P introduce dos dedos dentro de ella, moviéndolos en círculos mientras sigue chupando. El orgasmo llega como un relámpago, dejándola temblando, pero sabe que esto no ha terminado. La próxima vez, será Little P quien la cabalgue hasta que no pueda ni gemir.